Ciencia ciudadana

Cómo podemos todos contribuir al conocimiento científico

Todos podemos contribuir a generar conocimiento científico: ése es el supuesto básico de la ciencia ciudadana, una seductora modalidad de investigación que sale de las aulas, los cubículos y los laboratorios, e involucra a la gente común. En el espíritu de las empresas colaborativas —como la imprescindible Wikipedia—, en las que una multitud de participantes suma fuerzas para alcanzar una meta superior, esta forma descentralizada de hacer ciencia consiste en acumular observaciones, registros y análisis de cientos, o incluso millones, de voluntarios en cualquier parte del mundo, dispuestos a aportar su tiempo y su curiosidad en aras de comprender fenómenos que no podrían abordarse sólo con el trabajo de los científicos profesionales y que muchas veces incumben principalmente a las comunidades locales. Con una prosa aguda y humorosa, y con un fino equilibrio entre lo coloquial y el rigor técnico, Caren Cooper presenta aquí la historia, los fundamentos conceptuales y los alcances sociales de la ciencia ciudadana, más numerosos ejemplos de cómo personas de todo el planeta están participando en el estudio del clima, del cielo estrellado, de las aves o los insectos, y contribuyendo al avance de disciplinas como la bioquímica, la microbiología, la geografía o la salud pública. Después de leer este libro también tú querrás aportar tu grano de arena a la ciencia de nuestros días.

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Traducción de Laura Lecuona
ISBN 978-607-98059-4-4
296 pp., $330

La ciencia ciudadana tiene por objeto no sólo avanzar y popularizar la información sobre ciencia, sino crear una nueva cultura científica que sea parte de la experiencia diaria de las personas y les permita conocer y entender su entorno natural de forma sistemática y objetiva, alejada de dogmas y charlatanería.
José Sarukhán, Conabio

Cooper entrelaza aquí varias historias de héroes no reconocidos: los ciudadanos que contribuyen de manera voluntaria al avance de la ciencia mundial. Ella no sólo es una estupenda científica sino que es una narradora muy convincente.
Meg Lowman, California Academy of Sciences