La eternidad de nuestros muertos


Crónicas de la Comisión de la Verdad en México

Para Wisława Szymborska, la memoria es una moneda inestable con la que se debe pagar si queremos mantener la presencia de nuestros muertos; es tan frágil, según la lúcida poeta polaca, que todos los días alguien es expulsado de su pequeña eternidad. Este libro es una generosa donación de esa divisa para evitar que las víctimas de la violencia de Estado languidezcan en el duro limbo del olvido: mediante crónicas vívidas y cargadas lo mismo de información que de elegante ironía, Gerardo Antonio Martínez presenta aquí momentos clave de la fugaz Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia, mejor conocida como CoVEH. Creada en 2021 por decreto presidencial, esa comisión buscó investigar las violaciones graves a los derechos humanos cometidas por todo tipo de agentes estatales entre 1965 y 1990. Además de ocuparse de algunos casos conocidos de eso que conocemos como Guerra Sucia, con protagonistas macabros como Arturo Durazo Moreno o la Dirección Fedeal de Seguridad, la CoVEH logró hurgar en archivos gubernamentales poco explorados, recuperar numerosísimos testimonios de gente agraviada, resucitar hemerotecas, y en el camino reveló una cuestión esencial en este ejercicio de justicia transicional: quiénes son las víctimas. El ríspido desenlace de la comisión, con todo y los amplios informes que publicó, muestra la dificultad de ampliar el repertorio de los afectados por la violencia estatal. La obra evita la tentación de presentar un santoral de personas poliédricas y contradictorias, así como de acercarse a estas historias desde la indolencia, la mitificación sectaria o la demagogia oficial. Con filo periodístico, este “ojalatero de la memoria” nos acerca a la eternidad de nuestros muertos.

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ISBN 978-607-69260-6-2
184 pp., 16.5 × 23 cm, $220

La eternidad de nuestros muertos surge del compromiso del reportero con la información y con la revisión crítica del pasado. Y de la doble mirada del periodista como medio y como orientador de la historia. Aquí está el registro de una etapa reciente de México, elemental para conocer las turbulencias sociales de un periodo que sigue envuelto en sombras y para entender las formas en que el poder político de ayer —de hoy— se resiste a aceptar los excesos del Estado y sigue encubriendo a los responsables de ayer —de hoy—. Un libro necesario.
 Jacinto Rodríguez Munguía