Coyote, donjuán, embustero: mi abuelo y el mito del macho mexicano
Andrés Aguayo Mazzucato

En su corta vida, Jesús Aguayo (1920-1956) hizo fortuna traficando con trabajadores migrantes, sedujo y embaucó a media docena de mujeres, escribió con desparpajo en la prensa amarillista de mediados del siglo XX y conoció las mieles de la prepotencia como agente de la Dirección Federal de Seguridad. Nacido en los Altos de Jalisco, experimentó de niño los rigores de la Cristiada, se educó tardíamente en seminarios de México y Estados Unidos, padeció todo tipo de trabajitos en ambos países, se asoció con Gustavo Díaz Ordaz y falleció de forma atípica en una gélida carretera sueca. Andrés Aguayo Mazzucato emprende en estas páginas un ejercicio triple en pos del mito de su abuelo: por un lado, recupera a partir de fuentes orales y documentales la historia de su familia, con sus dolorosas contradicciones y pugnas; por otro, reconstruye frente al lector las peripecias de esa investigación, en la que se cruzan el azar, las confesiones inesperadas y algunas fascinantes piezas de archivo, y finalmente presenta un sabroso ejercicio de autoficción sobre la paternidad en pleno siglo XXI. Con astucia y humor, este periodista convertido en profesor de secundaria y bachillerato va desenredando la madeja del machismo, del abuso sistémico en la Iglesia católica, de la corrupción política en un México ya ido, intentando siempre comprender la vida —los orígenes, las decisiones y las sórdidas consecuencias— de quien fue coyote, donjuán y embustero. Semejante biografía sólo fue posible porque así es la vida en los trópicos.
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ISBN 978-607-69260-8-6
352 pp., 13.5 × 21 cm, $380
En la mejor tradición de Jorge Ibargüengoitia, Andrés Aguayo Mazzucato ha logrado crear con Así es la vida en los trópicos un relato fascinante. La reconstrucción de la oscura, truculenta y breve vida de su abuelo paterno es también una penetrante y humorística radiografía de las partes más sórdidas del México de mediados del siglo XX.
Javier SiciliaCon la intimidad de un relato familiar, Aguayo Mazzucato desentraña el mito de un abuelo cabrón, al tiempo que disecciona la leyenda del macho mexicano. Entre el ensayo y la autoficción, el libro reflexiona sobre la posibilidad de romper inercias y desobedecer mandatos. Buscar al abuelo lo acerca a su padre y a capítulos ocultos de su biografía. Una indagación indispensable sobre paternidad y masculinidad guiada por una certeza: “definí la relación que quiero con mis hijos: cercana”.
Olivia Zerón